Prevención y tratamiento de heridas infectadas
En la vida cotidiana, las personas están expuestas a sufrir cortes y abrasiones. Aunque la herida sea pequeña, puede provocar una infección grave si no se trata adecuadamente.
El caso de un ama de casa que, accidentalmente, resbaló la mano mientras preparaba la cena y se cortó el dedo índice.
La incisión era profunda y sangraba constantemente. Se lavó la mano con agua corriente, se secó la herida y se puso una tirita. Antes de acostarse, para que la herida respirara mejor, se quitó la tirita. Al despertar al día siguiente, sintió un dolor sordo y pulsátil en los dedos. Tras examinarse, descubrió que la herida estaba roja, hinchada e inflamada, y que tenía pus amarillento. Este síntoma era muy diferente de los que había tenido antes tras una lesión. Debido al dolor constante, decidió ir al hospital para que le revisaran la herida.
La herida se localiza en la primera falange del dedo índice y, debido a la inflamación, resulta difícil doblarlo. Se observa una pequeña cantidad de secreciones en la superficie de la herida, y la piel circundante está roja y caliente. El diagnóstico inicial muestra signos de infección local.
Una infección de herida es una lesión o depresión localizada en la piel y el tejido blando subcutáneo. Cuando las bacterias patógenas invaden el tejido que rodea la herida, el cuerpo desencadena una respuesta inmunitaria que provoca inflamación y daño tisular.
Por lo general, la herida cicatriza por sí sola en uno o dos días. Las glándulas sebáceas humanas secretan una película ácida que protege la epidermis, crea una barrera dinámica, regula el pH de la piel, mantiene la flora cutánea normal e impide la entrada de patógenos al organismo.
En ocasiones, los patógenos atacan y reemplazan la flora normal, colonizando ciertas zonas. Sin embargo, la mayoría de las veces esto no provoca infección ni desencadena una respuesta inmunitaria. No obstante, si la piel está dañada, es vulnerable al ataque de patógenos y a la contaminación. Si no se trata, puede provocar una infección grave e incluso la amputación.
Etapas de la infección de la herida
· Contaminación: La contaminación de una herida se refiere a la presencia de microorganismos no proliferativos dentro de la herida en niveles que no son suficientes para provocar una respuesta del huésped.
• Colonización: falta de crecimiento microbiano para alcanzar niveles críticos que no afecten ni retrasen la cicatrización de la herida. Las fuentes microbianas pueden ser flora natural, fuentes exógenas o el resultado de la exposición ambiental.
· Infección local: las bacterias u otros microorganismos penetran profundamente en el tejido de la herida y proliferan lo suficientemente rápido como para provocar una respuesta del huésped, pero permanecen contenidos en una ubicación, sistema o estructura.
• Infección difusa: el tejido circundante es invadido por microorganismos infecciosos provenientes de la herida. Los microorganismos proliferan y se diseminan, manifestando signos y síntomas que se extienden más allá de los límites de la herida en cierta medida y pueden afectar tejidos profundos, músculos, fascia, órganos o cavidades corporales.
• Infección sistémica: Los microorganismos se propagan por todo el cuerpo a través de los vasos sanguíneos o el sistema linfático. Las infecciones que se originan en heridas afectan a todo el organismo. Esto puede provocar sepsis y disfunción orgánica, características propias de una infección sistémica.
Sugerencia de caso:
Lave la herida con solución salina normal para eliminar cuerpos extraños y secreciones. Luego, cúbrala con un apósito antibacteriano avanzado y véndala para favorecer la cicatrización natural. Mantenga la herida limpia y cambie los apósitos diariamente. Asimismo, evite consumir alimentos picantes y fríos. Acuda a una revisión médica aproximadamente tres días después.
Para algunas heridas relativamente limpias con síntomas leves de infección, generalmente no es necesario usar medicamentos. Las heridas se pueden lavar con solución salina normal y cubrir con apósitos antibacterianos. La herida se irrigó con solución salina y se rellenó con una nueva tira de drenaje.
Más sugerencias:
Siete características distintivas de una infección en una herida: dolor, enrojecimiento, hinchazón, aumento de la exudación, cambio de color de la exudación, mal olor y aumento de la temperatura. Si observa que la herida presenta tres de estas siete características, es muy probable que esté infectada y debe buscar atención médica de inmediato.



